
En la salida al barrio gótico hay tantos rincones para pintar que podríamos pasar meses en el mismo lugar y no acabar los temas.
Como cada miércoles el grupo de compañeros y amigos acuarelistas han venido cargados de ilusión para enfrentarse al tema que han escogido libremente, y al final de la jornada unos se van más contentos que otros según les ha salido la acuarela, pero me consta que todos ya están pensando en la próxima salida.