
Mucha asistencia de acuarelistas en esta salida, a pesar de las previsiones del tiempo.
La mañana nos ha recibido gris y húmeda, y ha sido cuestión de ponerle el "turbo" a los pinceles para refugiarnos cuanto antes en una cafetería para tomar algo caliente.
Como es habitual en estas salidas, unos se han ido más contentos que otros con sus trabajos, pero la ilusión para pintar no la pierde nadie, y eso es lo importante.